nada para remediar el mal
nada que hablar, nada que dar
aunque me odias te voy amar
lluvias de mil rostros pasan por tus días
solo tu cuerpo apagara esta ansiedad indefinida
componiendo versos que tratan de imitar
el sonido de la luz del mar del sol de tus besos
Quizá mañana la marioneta desorientada se rebele
y rompa los hilos y caiga hermosamente al vacío
diluyéndose lentamente en la nada,
absorbido poco a poco por la oscuridad,
de tu alma , hoy hay calma ya cansado de escuchar tus palabras mudas
por la serenidad salvaje, helada e inmutable
de tu alma quien te margino al lado de las sombras
del hielo eterno
solo si tu ultima humildad tronara encontrarías mis pasos
para sanar tu alma.
