La indiferencia no es nada.... Sólo me he refugiado en la habitación más helada y aún a sí.. Yo soy yo, y tú eres tú seguimos siendo... Un absurdo silencio sin sentido.. No cambies de tono. Ni solemnidad forzada, ni aflicción solo quiero escuchar al viento reir como siempre, a sí mi alma llena de pequeñas bromas y tu sigue Jugando, sonríe…si quieres piensa en mi y reza por mí.. Deja que mi nombre siga siendo la palabra de apoyo que era....
Que sea pronunciado sin afectación, sin la más pequeña sombra, sin egoísmo y frialdad...
La vida significa lo mismo que siempre, sigue igual que siempre.