He escuchado al duende en mi cabeza
gritando de dolor por alguna de tus promesas
aun despierto pierdo el razonamiento
pero las esperanzas de cruzar las palabras
que carcomieron mi alas en el fondo de tus miradas
no descansan hasta encontrar tu morada
he escuchado al duende en mi cabeza
gritando por que liberes mi gran pena
pensamientos tristes de una alegría
llena de tristes risas y miradas frías
aun resuenan los ecos de un beso
en el desierto de mis sueños
he escuchado al duende en mi cabeza
que repite de nostalgia tu nombre
en las oscuras lineas del sol nocturno
que en algún momento fueron lineas mías
dios sabe que a si fue
dios sabe que ahora moriré.
