he tratado de huir de las cosas del mundo,
como hacían quienes en las soledades de los desiertos
del fin del mundo se habían retirado
no por consciente deseo sino por un impulso pueril,
sin decir nada a nadie me he teñido de color sangre
el valor de la primera mirada es la causa de mi locura
amargo es el sabor de la noche en abandono y
en la aguas de una condena nos hicimos la promesa
mismas palabras,sueños de una vida , todo me lastima
llegó a la celda del ermitaño divisando mi locura
vencido por el miedo me deje pisar por tu mirar
sin demasiados asaltos volvió el dolor y me entregó
como vencido; y dejando a un lado los pensamientos santos
dejo explotar a la memoria y la hermosura de esta locura
da éste comenzó, pierdo mi cuerpo,mi sinceridad a ganado.









