jueves, 22 de septiembre de 2011

PLUMA NEGRA

Un calabozo profundo descansa en mi pecho mudo, 
descansan en mi mano los pensamientos del futuro
errantes pensamientos perdidos en solo un instante
 horror en estado puro. Las gigantescas bestias 
se clavan en mis letras

Es así que  comenzaron su eterna vigilancia sobre
tu mirada tan lejana
recordándola constantemente el destino trágico del alma
brillante liquido rojo se adueñó de mi pulso
atmósfera opresora por la exuberante vegetación de letras
dejasen sentir su peso sobre nosotros,
una luna encerada lucía desde lo alto de aquel cielo oscuro
presas de un ardor que nos hacía olvidar la soledad

Por alguna extraña razón, nuestros ojos  se apartaban
esta amenaza no produjo otra respuesta 
que una corta y afilada tristeza
una pálida luz flotaba en torno a mi pluma desolada
mis ojos  se abrieron para recibir aquella calma 
deja mis sentimientos humanos olvidas mi alma
adiós querida y extraña amada.

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