destino cambiante al antojo de dios
estaré hasta el final rogando por mi vida sintiendo su voz
la mirada fija en la inmensidad buscando alguna sonrisa
tiempo de hombres felices ya nada cambiara tus cicatrizante
principio del fin , esperando verme caer
dejando tras de si
el rastro extraño que define al hombre,
el atardecer lejano al que regresas, sin aspaviento seguiré mis letras
no dudas criticar mi manera de pensar no quiero que te convenzas
pero tus sombras están en ellas
ya nadie se acuerda del día de mis luciérnagas negras
me gustaría recoger el sol extinguido de niño
y rescatar aquel recuerdo de manos sucias por el destino
corazón oscuro que derrama silencios
como seda a los vientos del tiempo
antojo de dios
juego de títeres sonrientes pero tristes
como aves oscuras que alguna vez cantaron
comienzas a emigrar de mis tierras
los días se acortan imperceptibles y
el agua gris de los crepusculos sede al paso de la noche
que apenas llega te carcome
atardecer lejano al que no regresas ,aspaviento de letras que recuerdas
seguirán tus sombras en ellas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario